viernes, 26 de agosto de 2016

EL URBANISMO DE NUESTRO PUEBLO de ayer, hoy y mañana.


Plano de Identificación de elementos históricos de la trama urbana de la ciudad actual.
Recreación del Casco Urbano  inicial de San Fernando a partir de las construcciones de la etapa fundacional del Real Sitio a mediados del siglo XVIII y que se mantendrá casi invariable hasta mediado el siglo XX.

San Fernando tiene un urbanismo muy singular ligado a sus orígenes como Real Sitio destinado a la industria. Aunque fracasó bien pronto el proyecto ilustrado de nueva villa industriosa, sin que llegase a colmatarse el trazado urbano según el esquema inicial con las edificaciones previstas. No es menos cierto que dicho trazado y parte de los edificios construidos inspiraron posteriormente el trazado de la actual ciudad, siendo el PGOU de 1968 el que diera forma a ese proyecto de ciudad que hoy es San Fernando y que luego matizarían las revisiones de dicho plan en 1988 y 2002.

Ortofoto del área urbana del municipio donde se concentran los casi 41.000 habitantes que actualmente tiene.

Hoy día es complicado identificar qué calles y qué zonas se corresponden con los lugares de aquel Real Sitio, cuyo pequeño caserío estaba rodeado de un hermoso olivar, ni se adivina que barrios eran los ocupados por esos cerca de 10.000 pies de olivo que había plantados.
Plan General de Ordenación Urbana de San Fernando de 1968.

Con la confección del mapa expuesto al principio, en contraste con el plan urbanístico que dio forma al San Fernando moderno y las fotografías aéreas de la ciudad actual, queremos contribuir a identificar aquellos elementos de nuestra trama urbana, que están íntimamente ligados con el trazado original e histórico de la misma, con el fin de entender y comprender mejor su evolución. 

El crecimiento de nuestro pueblo en el último medio siglo casi, es reflejo del progreso social y económico que ha vivido España, especialmente tras el advenimiento de la democracia y la reinstauración del municipalismo al amparo de La Constitución de 1978, que dejó las competencias en materia de urbanismo en manos de los ayuntamientos, y que en los primeros años de la democracia, pusieron en práctica modernas políticas a semejanza de las que se aplicaban en los países de la Europa Occidental, que introdujeron una más racional ordenación de las ciudades y pueblos al servicio de los ciudadanos con mayor sensibilidad por el medio ambiente, desarrollando infraestructuras, zonas verdes y equipamientos, que paliaran los déficit heredados de las épocas precedentes donde el desarrollo respondió de manera improvisada al crecimiento económico y demográfico del país, que ciertamente se produjo de una manera bastante acelerada. 


Con la crisis de 2008 y una no abordada legislación para dotar de suficientes recursos a las corporaciones locales, están en peligro aquellas políticas de reequilibrio social, económico, territorial y urbanístico, de la que ha sido buen reflejo la evolución de San Fernando, que en la década de 1960 era uno de los pueblos con mayores carencias del alfoz de Madrid, y que los tecnócratas del "tardofranquismo" proyectaron como una "New Town" de descongestión del Madrid metropolitano, en torno a lo que que de singular pervivía de su original casco histórico nacido como Real Sitio en el siglo XVIII, reinterpretando y dando continuidad a su esquema urbano inicial, para empezar a dar forma a la ciudad que hoy habitamos sobre el plano urbanístico que confeccionaron en aquel ya lejano año 1968 con una concepción sorprendentemente moderna, que fracasaría en parte en su desarrollo material en la década de 1970, por una inadecuada aplicación de las las herramientas de planeamiento urbano a la realidad del municipio y sus capacidades de gestión, lo que obligaría a las primeras corporaciones democráticas a una reformulación del modelo de ciudad, que no alteraría en lo sustancial la estructura urbana propuesta, y que se centraría en un largo proceso de negociación con los propietarios particulares de suelo para captar los terrenos cuya cesión no se había realizado, sobre los que luego ejecutar los parques, polideportivos, colegios, centros culturales e institutos que actualmente todos disfrutamos, reduciendo la densidad residencial en las zonas de borde no consolidadas del casco urbano, cosa que, puede resultar cuestionable porque el modelo del plan de 1968 era el de una ciudad compacta que se prestaba a tener una fuerte centralidad urbana, que las nuevas barriadas de vivienda unifamiliar, contribuyeron a difuminar, en aras de una menor densidad y una menor capacidad de techo poblacional, que se redujo de los 60.000 a los 45.000 habitantes, una de las razones por la que San Fernando es uno de los cuatro grandes municipios del Corredor del Henares menos poblados, no superando los 50.000 habitantes, lo que no ha impedido el desarrollo de unos servicios públicos equiparables e incluso superiores a los de municipios más poblados de su entorno, si bien, esa debilidad en cuanto a tamaño residencial, se pone en evidencia a consecuencia de la caída de ingresos producida por la crisis, y el lento desarrollo de sus polígonos industriales, verdadero motor del desarrollo y de la viabilidad económica futura del municipio.

Vista aérea actual (2015) del pueblo desde el Este.
Vista aérea desde el mismo ángulo que la fotografía anterior, de la maqueta de Imagen Final del proyecto de ciudad propuesto por el PGOU de 1968, cuyo desarrollo se desvirtuó en su ejecución a lo largo de los años 80 del siglo XX.
Plano de la evolución urbana de la ciudad actual.


EL SAN FERNANDO DEL SIGLO XXI

El futuro desarrollo de San Fernando pasa por el impuso al desarrollo a las infraestructuras de comunicaciones, trasporte y energía que faciliten el desarrollo de los nuevos polígonos para actividad productiva de carácter comercial, terciario, logístico e industrial de carácter tecnológico y manufacturero según el modelo previsto en el PGOU de 2002, cuya vigencia temporal se ha visto superada, si bien no el pleno desarrollo de sus objetivos que tienen que ser revisados y puestos al día en una nueva revisión del plan.


Las zonas de desarrollo productivo suponen la mayor parte del suelo en desarrollo y previsto por el PGOU de San Fernando en 2002 y que una futura revisión del plan deberá concretar y matizar en base a la experiencia de gestión de estos años.

Otro de los asuntos pendientes es el relativo a crecimiento residencial del pueblo en continuidad con el casco urbano actual, un crecimiento moderado dimensionado a las necesidades de vivienda de su población residente demandante de ella, por medio del un desarrollo de barrio residencial social y ambientalmente sostenible, en un ámbito de suelo a permutar con Madrid, que hoy es de facto una isla administrativamente hablando entre Coslada y San Fernando entre el Hospital y Parque Henares. Sobre ese ámbito se debería plantear el desarrollo de un ecobarrio que se integre y complemente el pueblo, con una oferta residencial de calidad ambiental, que cuide el diseño urbano pensado para la máxima interacción cívica de los nuevos residentes y de los que habitan ya la ciudad consolidada.

Nuevo Ecobarrio de Ensanche Residencial de San Fernando en torno al Parque Lineal y nuevo bulevar urbano de la actual carretera de Mejorada.

1 comentario: