sábado, 20 de agosto de 2016

LA CIUDAD ROMANA DE COMPLUTUM la gran ciudad del imperio romano en las proximidades de San Fernando a finales del siglo III d.C.


Era el único gran enclave urbano en decenas de kilómetros a la redonda durante la época del imperio romano. A finales del siglo III después de Cristo, rondaba los 15.000 habitantes.


Situada entre el río Henares y el arroyo de Camarma, al norte del primero y al este del segudo confluyendo ambos en las proximidades de la ciudad al suroeste de la misma, en lugar conocido como "El Juncal" en el actual término de Alcalá de Henares, donde bajo parte de sus calles se encuentran parte de sus restos no excavados.


Como en casi todas las ciudades que se fundaron o reconstruyeron a partir del siglo I a.C., los romanos emplearon un urbanismo de inspiración griega con las aportaciones ingenieriles propias heredadas de la cultura etrusca. Con un trazado caracterizado por una trama ortogonal de calles: éstas se cruzaban en ángulo recto, definiendo manzanas ocupadas por casas y plazas. Las calles que se orientaban Este-Oeste, recibían en nombre de "decumanos", y las que lo hacían en sentido Norte-Sur, "cardos".


En Complutum se distinguían dos barrios: uno más antiguo, al Este, cosntruido en los años 20 o 30 del siglo I d.C., donde las manzanas son rectangulares , de aproximadamente 32 x 42 m. Otro barrio, al Oeste, algo más moderno , de los años 60 del mismo siglo, con manzanas cuadradas de 32 x 32 m.



En Complutum se trazaron 15 decumanos y 16 cardos y como en casi todas las ciudades romanas, dos ejes dominaban Complutum como avenidas principales: el Cardo Máximo y el Decumano Máximo, en cuyo cruce o en sus inmediaciones, se levantaban el Foro, las zonas comerciales, los principales edificios públicos y religiosos y las casas de los ciudadanos más importantes por su relevancia económica, social y/o política.


El Decumano Máximo es en el caso de Complutum la calle más importante, porque coincidía con la vía que procedente de Emerita Augusta (Mérida) y Toletum (Toledo), se dirigía por el valle del Henares a Caesar Augusta (Zaragoza), siendo la principal vía estructurante de la ciudad y del territorio del municipio del que era capital. La vía entraba en la ciudad por la puerta occidental, y antes de la puerta, los viajeros se encontraban una fuente donde se veneraba a las ninfas y a la diosa Diana, y que ha llegado a nuestros días conocida como "Fuente del Juncal". En el extremo sur del Cardo Máximo, en la ribera del Henares, otra fuente desempeñaba una función parecida, la llamada de la Salud, en lo que por entonces era un pequeño puerto fluvial, usado para el trasporte hasta Complutum de las mercancías procedentes de las explotaciones agrarias cercanas en las confluencias del Jarama a lo largo del valle del Henares.


Decía Marco Lució Vitruvio en sus diez libros de arquitectura al respecto del trazado y distribución de la ciudad clásica:

Una vez marcado el recinto por el perímetro de la muralla, resta por hacer la distribución del área o solar del interior, y las adecuadas vías de acceso a las plazas, las calles y los callejones, conforme a la región del cielo que sea más ventajosa. Será acertada la disposición si prudente se procura evitar que enfilen directamente con las calles los vientos; los cuales, si son fríos, molestan; si son cálidos, vician; y si son húmedos, dañan... (LIBRO I, capítulo VI).

Hecha la distribución de calles y plazas, se debe tratar ahora de la elección de las áreas apropiadas a la conveniencia y al uso común de la población en lo que se refiere a los templos, basílica, al Foro y demás lugares y edificios públicos.
Si la ciudad está situada cerca del mar, el lugar más apropiado para edificar el mercado ha de ser junto al puerto; pero si la ciudad está apartada del mar, el mejor sitio será en el centro de ella... (LIBRO I, capítulo VII).



Las recomendaciones urbanísticas de Vitruvio, dedicadas al emperador Octavio Augusto en su obra escrita entre los años 738 a 741 de la fundación de Roma. Siguen estando hoy plenamente vigentes, con el matiz de que, en la actualidad, disponemos de nuevos criterios bioclimáticos para la orientación de la trama urbana o disposición de los edificios respecto de ésta, siendo nuestras ciudades mucho más extensas, pobladas y diversas en usos y tipologías de edificios asociadas a los mismos,infraestructuras, servicios y con un sistema de movilidad y transportes muchos más diversificado y jerarquizado, sostenido por una ingeniería heredera en muchos aspectos de la que Roma desarrolló en su tiempo.







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